Las casas de materiales constructivos últimamente tienen tendencia a organizar eventos y debates para atraer la atención. Dentro del contexto de Construmat, asistimos hace unas fechas, al Gran debate de la arquitectura sostenible con un título excesivamente pretencioso teniendo en cuenta el interés casi nulo del debate.
El debate era una mera excusa para ir repitiendo la marca del fabricante de carpinterías, con una conclusión que latía en el ambiente y que contradecía las bondades ecológicas de los productos del patrocinador excesivamente tecnificados. Eso sí, el aperitivo posterior fue memorable.
Como ejemplo opuesto y a mi entender mucho más logrado, citaría el debate de ayer en el Teatre del Liceu.
Titulado Visiones arquitectónicas organizado por Habitat Futura y con tres patrocinadores (Ytong, Lutron, Ulma) que simplemente patrocinaron, pero no marcaron el debate. Se plantearon 4 tandas de de debate con 4 ponientes que disponían aproximadamente de veinte minutos.
En total intervinieron 16 arquitectos, muchos de ellos mediáticos, pero con perfiles muy heterogéneos que se complementaron.
El resultado final fue brillante. Incluso algún cargo político que habitualmente suelen aportar un discurso meramente institucional se mojó.
Intentaré sintetizar algunos de las ideas.
Carles Sala como secretario de Vivienda de la Generalitat hizo una apuesta clara por una profesionalización de la arquitectura. No puede ser que cada proyecto sea un "invento"nuevo con toda la incertidumbre que acarrea. Apostó claramente por la introducción de nuevas formas de trabajar a la vez que lamentaba, citando un texto de Ona Arquitectes, que de algún modo ,la arquitectura sigue siendo un ente autista del siglo XIX sin haber integrado en formas más colaborativas de trabajo.
Cerró el debate el propio equipo de Ona explicando alguno de sus proyectos basados en la idea que ellos denominan la "arquitectura por capas".
Esa idea intenta aportar flexibilidad al proceso proyectual-constructivo permitiendo una definición e incluso un cambio de los elementos, como por ejemplo la piel...o realizar ampliaciones.
Con tanto canto a la industrialización, por el debate planeó las sombra de experiencias fallidas del siglo XX como podrían ser muchos de los barrios prefabricados de la segunda mitad de siglo.
Por suerte Ona arquitectes explicó claramente que no se trata de volver a esas experiencias, sino que el objectivo es integrar en el diseño una estructura colaborativa de los actores que después van a participar en la construcción de la obra.
Es absurdo no incluir el conocimiento técnico que tienen algunas constructoras y que si son integradas en la fase de definición pueden optimizar globalmente el proceso de diseño-construcción entendido como un todo.
Por tanto ese camino es la clave para promover herramientas que establezcan ese nexo, siendo uno de los caminos por los que innovar en arquitectura.
El reto queda planteado, un reto conceptual en la manera de trabajar.
Como aviso a navegantes, cabría añadir que algunos concursos públicos van a ir en esa dirección.
Se habló de ecología, sostenibilidad, arquitectura con pocos medios, pero se denunció la escasa competencia de los profesionales en la rehabilitación; sobretodo a la hora de actuar sobre el parque existente cara a mejorar su eficiencia energética.
Albert Cuchí hizo una aportación muy documentada sobre la situación de las emisiones de CO2 y la factura que comportan.
Analizando esos números de España respecto al contexto mundial, está claro que el target estará en reducir la vía de agua que supone nuestro obsoleto e ineficaz parque edificatorio.
Además haciendo números, se concluye que para ello a medio plazo habrá dinero, ya que la factura energética global de los edificios ronda los 15 mil millones de euros, por tanto, tan sólo se trata de desviar parte de ese gasto a rehabilitación. No supone en ningún caso una aportación de dinero extra.
Por otro lado, el marco normativo está orientado a la obra nueva y no es útil de cara la rehabilitación debiendo ser revisado.
El debate contó con ponientes como Carlos Ferrater que aportó una idea un tanto etérea de sosteniblidad que el proyecto que mostró cumplía:
Mencionó la sostenibilidad intelectual de un proyecto. Esa receta es muy interesante pero queda reservada para la que gente que "sabe" y por tanto cabe el peligro de volver a convertir la arquitectura en un circulo de gurús.
No olvidemos que una mayoría de arquitectos son "malos".
La propuesta de una modesta casa de colonias que con un sabor a sobriedad austera y con unos costes de 450€/m2 ilustraba esa teoría, pero seguía siendo una propuesta artesanal.
Cabe decir que la primera imagen del proyecto resultó chocante, pero luego en siguientes imágenes se percibía cariño y esmero en todos los detalles. En ese proyecto se entendió muy bien la problemática del lugar, los costes y el uso social y se hicieron propuestas siempre pensando en los usuarios.
Incluso la solución de cubierta era poética.
Pero esta sensibilidad está solo al alcance de una minoría de arquitectos, por tanto las recetas tienen que ser más matemáticas. De todas formas todos los ponientes denunciaron -quizás con una cierta hipocresía- los excesos de los tiempos de la burbuja.
Hubo más intervenciones explicando proyectos desde ámbito público del Incasòl donde han ido realizando diferentes propuestas con varios niveles de industrialización.
Por un lado existen ejemplos de obras montadas con "piezas" hechas de taller y como posición extrema han promovido viviendas realizadas con módulos a modo de containers que son ensamblados y conforman el edificio. Con esta técnica se puede construir un edificio en seis meses.
La nueva Sede de Idom en Madrid es un proyecto que visualmente aporta una coherencia formal con la ecología y contiene muchos puntos de interés.
Su sostenibilidad como elemento individual seguramente es cierta ya que consume unos 50Kw/año y m2, pero su ubicación en tierra de nadie con gran dependencia del coche privado destroza la factura energética global. Ese es seguramente el drama que la ecología se entiende como algo parcial sin tener unas propuestas de ciudad realmente sostenibles.....
Joan Sabaté explicó sus proyectos que inciden en trabajar la piel para controlar la aportación solar. Un ejemplo era este proyecto para el Banc de Sang de la Generalitat .
Apareció también en escena el proyecto Low3 que ya hemos citado en un hilo anterior, donde se realizó un ejercició interesantísimo del nexo entre diseño-construcción y experimentación sostenible.
Enric Batlle de Batlle i Roig demostró sus tablas como orador y se limitó a mostrar las bondades de las formas tradicionales como el porche o el uso moderado e intelegente de dispositivos técnicos.
El amfitrión fue el Teatre del Liceu y explicaron su experiencia de externalizar la gestión energética, estableciendo un contrato programa donde se reparta el los logros de ahorro entre el gestor externo y la propiedad. Por tanto es una manera muy capitalista pero eficaz de incentivar la eficacia. En el caso del Liceu van a lograr pronto bajar un 30% su factura energética.
Como contrapunto, asistimos con sorpresa a las explicaciones de Enric Ruiz-Geli y su arquitectura mediática. Empezó con una imagen del edificio mediaTic y sus filtros solares a base de membranas de nitrógeno que en unos 30 min se convierten en un filtro solar activo.
Enseguida la explicación derivó hacia una arquitectura más suerralista. El Bulli Fundation trata de convertir a esa zona del cap de creus en una especie de parque temático. Las imágenes muy sugerentes donde la arquitectura, la materia, todo es como polvo que mueve el aire nos trasladan a conceptos cuánticos.
Fue un discurso aportó un contrapunto poético, pero difícil de digerir en el momento actual y cuya sostenibilidad que abandera es más que dudosa.
Sergi López-Grado, arquitecto municipal de l'Hospitalet, describió la intervención que han realizado para recuperar un edificio histórico, donde se aportaron decisiones acertadas pero que cuya explicación no lució todo lo que podía. Este tipo de proyectos son, seguramente, las que van más en la linea de como debería actuar la rehabilitación, aportando mejoras de eficiciencia y poniendo en valor la arquitectura existente.
La Intervención de Daniel Olano del equipo zaragozano Olano y Mendo quedó un tanto deslucida. No supo ajustarse al tiempo y la explicación de la operación de rehabilitación de un barrio de Zaragoza era muy difícil de calzar en veinte minutos.
Transmitió la importancia de la comprensión urbanística de los existente y sobretodo de incluir a las personas.
En definitiva, un gran debate, bien organizado y que creo que ha sido útil para reflexionar sobre como tenemos que afrontar la rehabilitación.
Ese es el terreno de juego donde los arquitectos se juegan su futuro.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada